Google+

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Bebés y la natación



Si nos remontamos a nuestro origen, éste tiene lugar en un medio líquido como es el seno materno. El feto crece rodeado de líquido, el líquido amniótico, así que al nacer este medio no le será nada extraño. Con el paso del tiempo se van perdiendo las habilidades y es posible que hasta se pueda desarrollar un miedo al agua. 

La natación para bebés o matronatación puede servir, además de otros beneficios, para que se mantenga esa destreza original del bebé.

El objetivo de la natación en el caso de los bebés no es que aprenda a nadar, algo que difícilmente ocurre antes de los cuatro años, la finalidad es su desarrollo integral, con el apoyo de este impresionante recurso que es el medio acuático

Beneficios de la natación para bebés.

- Divertirse. Las nuevas experiencias en el agua junto al padre o la madre, pueden ser una fuente de diversión para el bebé, así que si el bebé muestra incomodidad, llora o está asustado hay que retirarse. Esto es lo primordial. No se puede forzar, ya que si no se hace así podemos provocar un fuerte rechazo en etapas posteriores.

- Mejora su desarrollo psicomotor por la posibilidad de movimiento en el agua, algo que contrasta con el tiempo que se pasa acostado o en el cochecito. En el agua el bebé tiene una gran libertad de movimientos.

- Es buena para su sistema cardiorrespiratorio ya que el ejercicio en el agua aumenta la oxigenación y fortalece el corazón.

- Mejora su sociabilización al encontrarse con otros bebés.

- Le ayuda a relajarse y previsiblemente después descansará mejor.






Recomendaciones previas.
- Antes de llevar al bebé a nadar, se debe consultar con el pediatra y seguir sus indicaciones.

- Buscar que la piscina cumpla todas las normas higiénicas y de seguridad. 


  • El recinto deberá estar climatizado y con personal que dirija las actividades que desarrollan padres y bebés.
- La natación no debe alterar sus horarios, ya que esto podría hacer que el bebé estuviera más irritable. No interrumpir sus horas de sueño ni alterar las de las comidas.

- Las sesiones deben entre 15 y 20 minutos tiempos mayores dependen del propio bebé, máximo 30 minutos, con los padres puede estar un tiempo mayor:

- Nunca hay que forzar al bebé a estar en el agua. 


  • Si lo vemos incómodo hay que salir inmediatamente del agua.
- Al salir de la piscina hay que secar inmediatamente al bebé y vestirlo. 

  • Después no hay que permanecer con el niño vestido, ya que al estar el lugar climatizado, es fácil que  sude y al salir a la calle se resfríe.